El brutal fenómeno que supuso la magnífica 'Top Gun: Maverick' en el pasado año cinematográfico sirvió para muchas cosas, pero una de las más importantes fue la de reivindicar, probablemente con más fuerza que nunca, el valor incalculable de una estrella como Tom Cruise en el firmamento dorado de Hollywood. Y es que, si tiramos de memoria, daremos con la certeza de que estamos frente a un tipo que lleva toda la vida obsesionado con hacernos disfrutar desde la gran pantalla. ¿Lo mejor? Que la mayoría de veces lo ha conseguido de manera más que notable.
Sin embargo, también se han dado tiempos oscuros en la carrera de un (fantástico) actor que, más allá de los memes, polémicas, titulares ruidosos y extravagancias surrealistas, no ha dejado de creer en el poder del séptimo arte como forma de vida relacionada directamente con el disfrute general. Capaz de superar momentos que habrían hundido la trayectoria de cualquier otro compañero o compañera de oficio, Cruise sigue dejándose la piel y, bueno, la vida, para que la ficción siga resonando con el poder de la magia indescriptible.

Una constancia y compromiso que, por supuesto, han continuado plenamente vigentes en este siglo XXI en el que nos encontramos. Aquí encontramos diez ejemplos mayúsculos de un talento que sigue haciéndonos gozar con su carisma, presencia y magnetismo. Tom Cruise, un lujo para el cine de ayer, hoy y siempre.