La ciencia ficción es un genero especial. De acuerdo, a su forma y modo, todos lo son, pero este terreno cinematográfico tiene algo que lo diferencia del resto y que, por suerte, resulta tremendamente complicado de definir con palabras. O, al menos, de identificar de un modo exacto. Quizá sea su manera de conectar con la realidad de nuestra sociedad, de situarnos ante nuestros fantasmas pasados, presentes y futuros, de facilitar el estallido de la imaginación en nuestra mente o, sencillamente, de hacernos viajar hacia otros planetas con los que aislarnos del cada vez más rotundo caos que nos rodea.

Sea cual sea la razón, puede que cada persona tenga la suya bien afianzada en su razonamiento, lo que está claro es que hablamos de un género que ha ido sumando con una facilidad tan pasmosa como envidiable una cantidad abrumadora de obras maestras. Clásicos sin fecha de caducidad cuya importancia ha ido aumentando con el paso del tiempo y que, en cierta forma, constituyen una especie de espejo general de lo que hemos sido, somos y, probablemente, terminemos siendo.
Las películas que aparecen en este especial son diez de las más destacadas joyas que podemos encontrar en ese baúl del tesoro inoxidable que representa la ciencia ficción del siglo XXI, pero quedan muchos títulos más en el tintero. Un ejemplo contundente de que el género está muy lejos de caer a los pies de los calendarios más exigentes. De vigencia absoluta, estas diez obras maestras son de obligado visionado. Y de inmejorable (y automático) recuerdo.