De un tiempo a esta parte, hacer el calculo exacto resultaría una labor excesivamente complicada, la pequeña pantalla se ha convertido en una de las válvulas de escape fundamentales para la sociedad. Puerta de salida y emergencia tras la que encontramos multitud de historias, personajes y universos que nos arrancan de la rutina, nos zarandean con emoción y nos dejan, en el mejor de los casos, con ganas de más. Las series o la esencia de la evasión casi perfecta.
Una relevancia que adquiere una mayor dimensión, y refuerza el componente de agradecimiento por las horas de placer regaladas, a la hora de hacer balance para la búsqueda y captura de las 10 mejores series del año que termina. De repente, tirando de memoria reciente, encontramos una cosecha de ficción televisiva realmente deslumbrante, tan diversa como estimulante, tan trepidante como contenida, tan hilarante como realista, tan épica como ligera. Terrenos varios y misma satisfacción.

Lo que se pretende con este especial, por tanto, es celebrar el maravilloso estado de salud del universo seriéfilo, invitando al descubrimiento activo, subrayando la reivindicación necesaria y, por encima de todo, compartiendo la felicidad otorgada por este conjunto de propuestas a lo largo de los últimos doce meses. Sin todas y cada una de ellas, 2021 habría sido un año distinto. Y (todavía) peor.