Si hay un género que relacionemos especialmente con la liturgia de acudir a la sala de cine ese es el del blockbuster. Por fondo, forma, expectativas y tradición. Sabemos que la atracción principal es el espectáculo, la fuerza visual, la hipnosis colectiva a gran escala, el más todavía, el aumento de niveles en todos los apartados, la búsqueda constante de la mandíbula desencajada. En definitiva, el arte de abrumar de la primera a la última escena.
Adaptándonos a las circunstancias actuales, especialmente relacionadas con los retrasos, calendarios en permanente movimiento y bailes de estrenos a los que Hollywood nos está acostumbrando últimamente, la principal alternativa está clara: cine en casa. Y los blockbusters, a pesar de perder una evidente fuerza en su salto de la grande a la pequeña pantalla, son una opción espléndida para la temporada veraniega.

En ese sentido, estas 15 propuestas siguen demostrando que el tiempo no ha pasado por ellas, que el espectáculo, cuando alcanza su nivel máximo, no entiende de caducidad, que los clásicos palomiteros son como ese parque de atracciones al que nunca te cansas de volver. 15 películas que siguen haciéndonos vibrar incluso en estos tiempos tan extraños.