El nombre de Michael Bay suele asociarse a explosiones, épica patriótica y un sentido del espectáculo imposible de confundir. Sin embargo, esta vez el director no es noticia por un nuevo largometraje, sino por una demanda judicial presentada en Los Ángeles contra la escudería Cadillac de F1, a la que acusa de romper un acuerdo y utilizar sus ideas sin compensación económica en uno de los anuncios más visibles del año: el emitido durante la Super Bowl LX.
Según recoge Rolling Stone, Bay ha interpuesto una demanda de 1,5 millones de dólares por concebir, producir y dirigir el spot que anunciaba la entrada de Cadillac en la Fórmula 1, para después prescindir de sus servicios y continuar el proyecto aprovechando el trabajo creativo ya desarrollado.
El documento judicial, de 19 páginas, apunta directamente a Dan Towriss, propietario y CEO del nuevo equipo Cadillac F1, quien habría contactado con Bay en noviembre con la intención expresa de contar con “el director más americano posible” para una campaña de alto perfil. El cineasta asegura que aceptó el encargo y que, para ello, puso en pausa proyectos con estudios como Amazon, Apple, Paramount y Universal, priorizando el anuncio publicitario que finalmente se emitiría durante el evento deportivo.
No obstante y siempre según la interpuesto en la demanda, a mitad del proceso Towriss decidió cambiar de rumbo y encargar la finalización del spot a otro director, pese a que Bay y su equipo ya habían realizado un trabajo sustancial de desarrollo creativo que, a su juicio, definía el ADN del anuncio. El cineasta sostiene que el resultado final conserva numerosos elementos visuales y conceptuales surgidos durante su implicación inicial en el proyecto.
En el texto legal, Bay se muestra especialmente duro y afirma que la operación estuvo pensada desde el principio para aprovechar su marca autoral sin pagar el precio correspondiente: “Querían un anuncio ‘a lo Michael Bay’, pero a precio de saldo”. El director también asegura que se le exigió trabajar con plazos extremos y que expresó sus reticencias ante la intervención de una agencia publicitaria externa, advirtiendo de que ese tipo de intermediarios “roban ideas para dárselas a directores más jóvenes y baratos”.
Una demanda histórica y más proyectos
La demanda subraya además que materiales promocionales filtrados antes de la Super Bowl incluían ideas concretas propuestas por Bay durante la fase de desarrollo, lo que reforzaría su acusación de apropiación indebida. De hecho, resulta difícil no detectar paralelismos entre el estilo del anuncio emitido y la estética que el cineasta ha cultivado durante décadas en títulos como 'Transformers', 'Armageddon' o 'Dos policías rebeldes'.
Bay reclama ahora una compensación económica de al menos 1,5 millones de dólares, además de posibles daños punitivos, por incumplimiento de contrato verbal, vulneración de un acuerdo implícito y fraude. Mientras el caso sigue su curso legal, el director continúa vinculado a varios proyectos cinematográficos, entre ellos 'OutRun', protagonizada por Sydney Sweeney, 'Robopocalypse' y la aún sin título película basada en 'Skibidi Toilet'.