20 ANIVERSARIO

Oda a 'Dogma', la vez que Kevin Smith metió el dedo en la llaga al catolicismo

Recordamos 'Dogma', la sátira hacia el catolicismo de Kevin Smith estrenada en 1999.

Por Javier Parra González 12 de Noviembre 2019 | 13:00

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Después de haberse consagrado como uno de los grandes referentes del cine indie norteamericano, Kevin Smith por fin lograba en 1999 estrenar un proyecto que desde hacía años había considerado como uno de los más personales, y el cual solo estuvo preparado para dirigir cuando hubiese encontrado la financiación que este precisaría para ser llevado a cabo como él quería. Se trataba de 'Dogma', comedia con la que el realizador satirizaba acerca de los cánones de la fe, el catolicismo y la moral cristiana, realizando una sátira que sentó fatal a los más conservadores.

Su trama nos presentaba a Bethany Sloane (Linda Fiorentino), la última descendiente en la Tierra de Jesucristo, quien trabaja en una clínica de abortos. De forma paralela, dos ángeles expulsados del paraíso, Loki (Matt Damon) y Bartleby (Ben Affleck), pretenden cruzar las puertas del cielo alentados por Azrael (Jason Lee), lo que supondría el fin del mundo. Será entonces cuando un serafín de Dios, Metatron (Alan Rickman), se presente ante Bethany, quien decidirá salvar al mundo junto a un ecléctico equipo formado por Rufus, el apóstol número 13 (Chris Rock); Serendipia, una Musa que ha perdido la inspiración (Salma Hayek); y dos profetas camellos que no son otros que Jay (Jason Mewes) y Bob el Silencioso (Kevin Smith).

Dogma

Creyentes ofendidos

Presentada en Cannes y alabada por gran parte de la crítica, 'Dogma' fue todo un ejercicio con el que, a través de la sátira, Smith hablaba de la fe y se cuestionaba ciertos preceptos que en aquel entonces levantaron ampollas (hoy en día, por desgracia, seguro que también lo haría). Tal fue el escándalo del momento, que el director se vio envuelto en una especie de caza de brujas desde mucho antes de que la película se estrenase, convirtiéndose en el punto de mira de la Liga Católica estadounidense, de la que su presidente, William Donohue, se alzó como su principal enemigo ya que consideró que el realizador de New Jersey estaba atentando contra las creencias de millones de personas y que eso no se debía permitir.

El director, llegaría a infiltrarse en uno de los grupos que protestaron para la película e incluso fue entrevistado por un periodista que le había reconocido, aunque siempre haciéndolo tras una identidad falsa y llevando a cabo una delirante conversación en torno a su propio cine y cómo iba a recibir el público 'Dogma'.

Por si a alguien le hacen falta más ejemplos de que, hace ya veinte años, una película podía provocar ciertos revuelos en las altas esferas, cabe recordar que Disney se quiso desentender totalmente de ella, obligando a Harvey Weinstein (el hombre con más moral de Hollywood, como todos bien sabemos a día de hoy) a que hiciera que Miramax no distribuyese la película en Estados Unidos, tarea que acabó recayendo sobre Lions Gate Films. La doble moral estadounidense, siempre a la orden del día.

Escena del sexo de Meatrón en 'Dogma'

Oda a 'Dogma'