Los premios Razzie no tienen piedad. Nunca la han tenido y, a estas alturas, parece imposible que cambien de actitud, teniendo además en cuenta que esa falta de escrúpulos y compasión es una de las marcas de identidad de los galardones más polémicos de Hollywood. Aunque a veces sean más justos que los mismísimos Oscar a la hora de entregar premios acordes a la calidad de una película o una interpretación. En cualquier caso, lo que está claro es que nadie de la industria está a salvo de recibir un galardón que señala de manera más que contundente al mismísimo horror, el fallo engrandecido en medio de una gala delirante.
A lo largo de su historia, la cual comenzó en el año 1980 con el triunfo de '¡Que no pare la música!', el desastroso musical dirigido por Nancy Walker, los Razzie se han atrevido a premiar a cintas, direcciones, actuaciones y hasta música de todo tipo, siempre desde la desvergüenza y el valor de encumbrar el error ajeno, el desastre colectivo de propuestas que, en muchos casos, seamos sinceros, parecían pedir a gritos una de esta especie de anti-Oscar. Imposible encontrar otra explicación a la existencia de flamantes ganadoras en la categoría de peor película como, por ejemplo, las recientes 'Cuatro fantásticos', 'Jack y su gemela' o 'El gurú del buen rollo'.

A continuación, nos centramos en estrellas y películas que nunca podríamos haber imaginado levantando un Razzie pero que, observando el resultado final de su trabajo, no dejan opción a la salvación. Diez fracasos estrepitosos a todos los niveles que no dejan de doler, que asombran y divierten de una manera que, con toda probabilidad, sus protagonistas no buscaban. En definitiva, larga vida a los incorregibles Razzie.