Más allá de ser 'solamente' uno de los grandes actores de la historia del cine y una de las estrellas más carismáticas que han aparecido sobre el firmamento de Hollywood, Robert Redford es un espléndido director. Su labor tras las cámaras a lo largo de su carrera se caracteriza además por conseguir lo contrario a lo que sucedía cuando se colocaba frente a ellas: desaparecer. Y no es que hablemos, ni muchísimo menos, de un cineasta sin personalidad, sino que su mirada, clásica y reposada, prefiere siempre mantener la distancia justa, alejarse por completo del virtuosismo gratuito y los golpes de efectos visuales que no aporten algo realmente importante a la historia.
Una teoría convertida en práctica innegociable en todas y cada uno de sus trabajos como director, desde su estupendo debut con la oscarizada 'Gente corriente' hasta la más que correcta 'Pacto de silencio'. Entre ambos proyectos pasaron varias décadas y siete películas que terminaron por certificar su talento y convertirle en uno de los más respetados y aplaudidos intérpretes que se pasan al otro lado de la cámara.

A lo largo de este especial, repasamos todas las películas del Robert Redford director, ordenándolas de peor a mejor y redescubriendo sus múltiples virtudes y pocos errores. Nueve trabajos con el sabor y el aroma del mejor cine clásico, de una forma de contar historias cada vez menos frecuente. La tradición de un maestro.