Aunque su carrera, salvo sorpresa general, parece que va a quedar ligada y marcada para siempre a Thor, y eso que hablamos de uno de los personajes con peores resultados artísticos y comerciales del Universo Cinematográfico Marvel, Chris Hemsworth es un actor cuya carrera ofrece más opciones de disfrute. Efectivamente, no todo son dioses, martillos, peleas entre hermanos, problemas de autoestima y conflictos románticos.
Cuando uno se sumerge en su trayectoria, encuentra un buen número de propuestas que, además de ser notables entretenimientos, ofrecen interpretaciones más destacadas e interesantes de un actor que, si bien no cuenta con un talento interpretativo destacado, despliega el suficiente carisma como para justificar el precio de una entrada. Especialmente si, como sucede en la mayoría de cintas que aparecen en este especial, la acción es el género escogido.

Y es que, aunque haya probado suerte en otros terrenos cinematográficos como el de la comedia, a Hemsworth se le nota muy cómodo entre persecuciones, golpes, disparos y explosiones. Cine palomitero, ya sea en salas o en el salón de casa, donde el actor saca a relucir lo mejor de su repertorio, siendo siempre un héroe al que te crees y que consigue con suma facilidad que te pongas de su lado desde el primer momento. Presencia, carisma y convicción.