El funcionamiento de una secuela a nivel comercial es, como por otra parte ocurre con casi el cien por cien de las películas, imposible de anticipar. Por supuesto que, dependiendo del éxito de su predecesora, puedas apostar con mayor entusiasmo a favor de una continuación, pero lo cierto es que ni siquiera así te atreverías a jugártelo todo a la casilla del triunfo.
Sin embargo, cuando se cumplen los pronóstico más optimistas, como sucede con las diez cintas que encontramos aquí, el resultado es realmente abrumador. Taquillas destrozadas, millones y millones y millones, público entregado a la causa, espectadores que repiten una y otra vez y, por supuesto, los estudios empezando a planear la siguiente entrega para que la fiesta no tenga opción alguna de parar.
Por último, hay que señalar que las cifras que aparecen en este especial corresponden a la recaudación mundial de cada una de las películas. Sí, son números reales. Sí, asombran. Y marean.