Algún día se tendrá que explicar la profundamente incomprensible decisión tomada por parte de la crítica a la hora de condenar a Timothée Chalamet a la cadena perpetua del comentario despectivo. Si se trata de su alcance mediático, su popularidad o su evidente ambición por crecer a todos los niveles, bueno, no tiene ningún sentido, pero es que, si la clave está en su talento, el disparate alcanza cotas realmente abrumadoras.

Y es que, si uno se adentra en su trayectoria profesional, no cuesta nada detectar una sanísima inquietud por probar cosas nuevas, una querencia por el riesgo relacionada directamente con la valentía y, sobre todo, un olfato mayúsculo para dar con personajes memorables. Y menos complicado todavía resulta comprobar su capacidad para mimetizarse con cada uno de ellos y mostrar un nivel interpretativo alejado de cualquier tipo de debate. Por más insistencia que exista al respecto.
Así que, a modo de reivindicación y, por supuesto, celebración, aquí están ocho trabajos que reflejan la valía de Timothée Chalamet, uno de los actores más interesantes, magnéticos y completos de su generación. Además de una de las pocas superestrellas jóvenes del Hollywood actual que complementan su estatus de celebridad con la matrícula de honor profesional. Pack completo.