AVISO: Este artículo contiene SPOILERS
Las protagonistas de 'Thelma & Louise' luchaban, huían y se enfrentaban a un destino más que crudo. Eso sí, antes de que su aventura acabase como el rosario de la aurora, se marcaban un selfie en toda regla. Una fotografía que al final del film desaparecía y terminaba por los aires en pleno Gran Cañón. No obstante, los espectadores no hemos podido olvidar tan enigmática estampa.

De hecho, con motivo del 25 aniversario de la cinta, Harper's Bazaar quiso rendir tributo al clásico de Ridley Scott recreando algunas de sus secuencias más míticas. Como era de esperar no faltó la popular pose de sus protagonistas ante la polaroid. Y es que un cuarto de siglo después, el gesto ha resistido muy bien al paso del tiempo llegando a popularizarse hasta límites insospechados.
Llegando a ocasionar algún que otro problemilla dentro y fuera de la industria cinematográfica, el selfie se ha ganado una posición privilegiada en nuestras vidas. Ya sea realizado con las manos, con un palo, en grupo o de forma independiente. Lo importante es capturar el momento presente enfocando desde arriba y con una sonrisa de oreja a oreja. Por supuesto, el cine no ha conseguido escapar de una tradición tan popular y extendida.
La gran pantalla se ha encargado de registrar autofotos de todos los colores y tamaños. Mientras que algunas comedias recientes como 'Cazafantasmas' o 'Zoolander 2' incluyen esta técnica dentro su repertorio de gags, otros films definen psicológicamente a sus personajes gracias a ella. Sabemos que la pandilla protagonista en 'The Bling Ring' actúa motivada por el narcisismo gracias a la cantidad de disparos realizada por minuto. Del mismo modo que confirmamos un tierno vínculo emocional entre personajes gracias al momento selfie en otras cintas como 'HOME: Hogar, dulce hogar' o 'Her'. ¿Recuerdas otras películas que nos hayan regalado un momento similar?