Todavía recuerdo el día en el que vi el primer episodio de 'The Crown'. Mi pareja insistía en que le diéramos una oportunidad a la serie ya que no paraban de recomendársela, pero, teniendo en cuenta el tema que trataba, me generaba una pereza importante. Sin embargo, finalmente accedí. Y el impacto fue total y absoluto.
Todo en ella era grandioso, interesante, hipnótico y embriagador. Todos sus personajes, sin excepción, resultaban tremendamente interesantes y fascinantes en su complejidad. Y todos sus episodios eran una lección de puesta en escena, interpretación y guion digna de ovación cerrada. Era una serie perfecta. Y así sigue, en lo más alto de la tabla.

Pues bien, lo que me ocurrió a mí, sin duda alguna, te puede pasar a ti. Se trata de vencer la desgana inicial, obviar el posible desinterés que provoque un tema tan concreto como la realiza británica y dejarse llevar por completo tanto por 'The Crown' como por cualquiera de las otros nueve propuestas que aparecen en este especial. Larga vida a estas magníficas obras. Coronas y tronos para todas ellas.