Aunque quede bastante feo y torpe, empecemos con una obviedad: el tiempo pasa rápido. Mucho. Y no da explicaciones, tampoco demasiadas respuestas, ni espera en la estación. Así son los relojes de impertinentes y desafiantes, pero, al menos, dejan una buena cantidad de recuerdos en el espejo retrovisor. Y algunos, como los que están presentes en este especial, relacionados directamente con el mejor cine.
Y es que, pese a que parezca que fue ayer, las quince películas que vamos a recordar cumplen en este 2024 recién estrenado un total de, nada más y nada menos, que veinte años. Efectivamente, hace ya dos décadas que nos sentamos en la butaca para disfrutar con una serie de propuestas que, todavía hoy, mantienen intacta su capacidad para cautivar.

El vértigo está ahí, negarlo sería una estupidez, pero tratemos de aprovechar este viaje en el tiempo para recuperar esas sensaciones que tuvimos cuando abandonamos hace veinte años la sala y descubrimos que estas películas nos acompañarían de alguna forma para siempre. El inagotable poder de la memoria y el cine.
PD: Menudo año de gran cine el 2004.