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CRÍTICA

'Asteroid City': Wes Anderson se empacha de sí mismo y vuelve a subordinar el contenido a la forma

La cinta, rodada en Chinchón y ovacionada en Cannes, es la enésima demostración del excéntrico talento de su director, más preocupado por la simetría que por sus personajes.

Por Carlos González Manzano Más 16 de Junio 2023 | 09:00
Periodista crepuscular que vive en las viñetas de Tintín, los mundos de Tolkien y las películas de Ghibli

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'Asteroid City': Wes Anderson se empacha de sí mismo y vuelve a subordinar el contenido a la forma

Día sí y día también nos asalta en nuestras redes sociales ese trend infame de inteligencias artificiales que convierten películas míticas en una película estilo Wes Anderson. Dejando a un lado el tema de las IA (que da para toneladas de tinta) y lo horribles que son esas imágenes, lo cierto es que el cineasta se ha consagrado como un autor total, el (único) encargado de dar forma y sentido a su obra, totalmente independizado de cualquier mandato de las altas esferas de los estudios hollywoodienses. Marca de la casa son sus excéntricas conversaciones, su simetría imperante en la configuración de los planos, su paleta de colores pastel o sus extravagantes personajes.

'Asteroid City'

Su estilo peculiar, único, incluso naif según la película, le hace un autor perfectamente distinguible del resto. Cualquier persona a la que le suene su filmografía será capaz de identificar un plano de Wes Anderson en pocos segundos. Sin embargo, su excesiva rareza suele provocar un efecto extremadamente polarizante en la audiencia: o le amas o no le soportas. El que escribe, como excepción que confirma la regla, se encuentra a medio camino: encuentra virtudes evidentes en su cine, tantas como tics irritantes que parecen adheridos al carácter de Anderson.

Todas estas características se citan en 'Asteroid City' de manera destilada y del todo estilizada, como una obra acomodada de alguien que acostumbra a jugar sobre unas reglas estrictas de las que apenas puede salirse. La más importante de esas características, y que no hemos citado porque merece mención aparte, es la capacidad de Anderson para reclutar a grandes estrellas como protagonistas o papeles secundarios, atraídos por lo diferente del proyecto hasta el punto de incluso cobrar menos si es necesario solo por trabajar con el director estadounidense.

Lo nuevo de Wes Anderson, coescrito junto con Roman Coppola, venía avalado por seis minutos de ovación en el Festival de Cannes (cuyo aplausometro debería dejar de usarse como vara de medir la calidad de una cinta) y unas críticas muy positivas que no hacen sino confirmar lo evidente: cada estreno de Wes Anderson es todo un acontecimiento para la cinefilia. Y, como tal, cuenta entre sus filas con lo mejor de lo mejor: Scarlett Johansson, Tom Hanks, Jason Schwartzman, Bryan Cranston, Jeffrey Wright, Steve Carell, Hope Davis, Rupert Friend, Rita Wilson, Maya Hawke y Fisher Stevens, entre otros.

'Asteroid City'

Este descomunal elenco da vida a un grupo de padres, madre e hijos que se encuentran en la ciudad que da nombre al título para asistir a concurso escolar dedicado a la observación de fenómenos astronómicos. Tal celebración científica se verá interrumpida por un descubrimiento que cambiará para siempre la realidad que conocemos. Esta trama, de marcados tintes de ciencia ficción, permite a Wes Anderson desplegar su manía visual irremediable a través de un reparto muy coral que se adentra, casi por impulsos, en una zona gris donde se encuentran la comedia, el absurdo y un ligerísimo drama.

Continente antes que contenido

Además de asegurar un talento constatable, la lista inabarcable de actores y actrices conforma un escaparate vacío, lleno de caras conocidas con las que rellenar el póster, títeres al servicio de un director más preocupado por la forma que por el fondo. El overbooking de intérpretes termina por desaprovechar a la mayoría de ellos, relegándolos a meras apariciones esporádicas que no permiten crear una sensación narrativa fluida y satisfactoria, y dejando en el público un poso desasosegado sobre el carácter testimonial de 'Asteroid City'.

De entre todas las subtramas, las únicas con un pelín de sustento son las de Jason Schwartzan y Scarlett Johannson, que versan sobre el duelo, superar eventos traumáticos para salir hacia delante y el trato nunca fácil con hijos e hijas. En lo que respecta al resto de personajes, sus momentos estelares van relacionados con oneliners que, sí, son ingeniosos y a veces hasta esconden algún chascarrillo rescatable, pero no pueden escapar de su fastidiosa esencia excéntrica, casi como un Sheldon Cooper en potencia (incluso hasta los que no son unos cerebritos, un modelo muy usual dentro de la filmografía de Anderson).

'Asteroid City'

Que los personajes de Wes Anderson sean unos raritos que no saben comunicarse ni comportarse es algo que llevamos viendo muchos años. Desde 'El Gran Hotel Budapest' hasta su reciente 'La crónica francesa (del Liberty, Kansas Evening Sun)', los protagonistas escritos por el cineasta quedan supeditados de un modo casi grotesco a una estética cuidada al milímetro. Son juguetes sin personalidad ni carácter, deshumanizados, casi como robots diseñados para decir frases brillantes y comportarse como si la cosa no fuese con ellos, como si no se encontrasen a gusto.

Coqueteos con el sci-fi

Su dominio de la composición del plano, la fotografía y el diseño de la imagen es tal que el cine de acción real de Anderson a veces es indistinguible del cine de animación, donde el director también hizo sus pinitos como demuestran las sobresalientes proezas stop-motion (lo mejor que ha creado Anderson en su vida) 'Isla de perros' y 'Fantástico Sr. Fox'. Digamos que este estilo tan deudor de las viñetas hace que su estética gane y su trama pierda, preocupándose más por cómo de bien va a quedar este o aquel plano que por lo que realmente va a transmitir.

'Asteroid City'

Que las películas de Anderson no respondan ante una sesuda reflexión filosófica es otra máxima que, por supuesto, no tiene nada de malo. Su trabajo es otro. 'Asteroid City' viene a confirmar eso, y más cuando utiliza la ciencia ficción como probeta para los experimentos cinematográficos del autor. Su primera incursión en el sci-fi le otorga ese punto extra de excentricidad que permite a la cinta ser aún más pintoresca; dicho de otro modo, le sienta como un guante. Así lo demuestra su homenaje, cargado de componente meta, a 'La dimensión desconocida' con un Bryan Craston como presentador.

En definitiva, 'Asteroid City' es, sin duda, una película de Wes Anderson, para bien y para mal. Los más fans quedarán del todo satisfechos por ese disfrute visual, e incluso agradecerán la ligereza de la trama y la destreza a la hora de escribir del cineasta. Los que sientan animadversión hacia Anderson lo encontrarán una marcianada sin sentido, una majadería repleta de personajes sociópatas y antipáticos que tienen un fondo de plano muy bonito. Lo cierto es que es ambas, y a la vez ninguna. Es otra demostración autoral de que Wes Anderson va a seguir haciendo lo que le de la gana, y eso es una muy buena noticia, te agrade su cine o no.

6

Lo mejor: Que Anderson siga expandiendo su universo propio tan visualmente satisfactorio.

Lo peor: Que se acomode en una estructura narrativa automática de la que no puede (o no quiere) salir.

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