Vamos allá: Joe Pesci, Tom Hanks, Brad Pitt, Anthony Hopkins y Al Pacino. Casi nada. Incluso el término 'palabras mayores' se queda diminuto ante la inmensidad de un quinteto de actores que son, desde hace bastante tiempo, historia viva del séptimo arte; auténticos titanes capaces de arrastrar a millones de espectadores a la sala del cine con la simple ayuda de su presencia. Reclamo infalible, si ellos están en pantalla, ni una duda, el precio de la entrada estará más que justificado.
En esta ocasión, estos cinco gigantes se dan cita en una categoría, la de Mejor actor de reparto, que se ha convertido, por razones más que evidentes, en una de las más potentes de la última década. Y es que, si tiramos de memoria, cuesta recordar una edición de los Oscar reciente en la que un quinteto de actores brillara con semejante intensidad. Un nivel de esplendo que nos podría llevar incluso a pensar en que, pase lo que pase, cualquier victoria sería justa. Después de todo, ¿alguien se sentiría molesto si viera a Pitt, Hanks, Pacino, Pesci o Hopkins con una estatuilla en la mano?

Lo mejor de todo es que, además, hablamos de cinco interpretaciones tan distintas como memorables. La mirada triste de Pesci. La media sonrisa de Pitt. Los saludos de Hanks. El impulso de Pacino. Las melodías de piano interpretadas por Hopkins. Cada uno de estos actores se ha entregado en cuerpo y alma a un conjunto de personajes que, pase lo que pase finalmente en la ceremonia, ya nos han hecho profundamente felices como amantes del cine.