Tras dirigir algunos de los videoclips más icónicos de finales de los ochenta y principios de los noventa, David Fincher estrenaba su primer largometraje como director en 1992, 'Alien 3'. La tercera entrega de la mítica franquicia iniciada por Ridley Scott unas décadas antes supuso el desafortunado comienzo de una carrera que con los años se tornaría brillante. Pese a que la cinta fue vilipendiada a partes iguales por crítica y público, nadie la odio más que el propio realizador. "Preferiría morirme de un cáncer de colón antes que hacer otra película", llegó a declarar director entonces.

Sin embargo, Fincher decidió hacer borrón y cuenta nueva y, tan solo unos años más tarde, volvía a ocupar la silla de director para dirigir 'Seven', cinta que puso de manifiesto su destreza detrás de las cámaras. Tras el éxito del film protagonizado por Brad Pitt y Morgan Freeman, el director continuó presentando propuestas tan interesantes como 'The Game' (1997), 'El club de la lucha' (1999) y 'La habitación del pánico' (2002). No obstante, tras el estreno de esta última, Fincher desapareció para sumergirse en un limbo que duraría cinco largos años y del que regresaría con la sublime 'Zodiac' en 2007.
Pero, ¿qué fue del director durante todos esos años? En esta época, Fincher estuvo a punto de dirigir proyectos que finalmente fueron llevados a la gran pantalla por otros autores como 'Confesiones de una mente peligrosa' de George Clooney, 'Chicago' de Rob Marshall o 'La dalia negra' de Brian de Palma, una película que casi parecía haber sido concebida para la mente de Fincher. También, durante estos cincos años, el director jugó con la idea de involucrarse en otra gran franquicia: estuvo a punto de adaptar 'Spider-Man' y dirigir la tercera entrega de 'Misión Imposible', que finalmente recayeron en manos de Sam Raimi y J.J. Abrams, respectivamente.
Inevitablemente, de entre todos los proyectos en los que estuvo involucrado, los que a día de hoy nos parecen más estimulantes son aquellos que nunca llegamos a ver en manos de otros. En esta época, el director desarrolló un gran interés por las novelas gráficas, 'Hard Boiled', 'Torso' o 'Agujero negro' entre ellas, y coqueteó con otros géneros menos habituales en su filmografía como la ciencia ficción ('Cita con Rama') o el cine de aventuras ('Veinte mil leguas de viaje submarino').

El legado de Fincher, hasta ahora
Pronto, el director se recuperaría de aquella elipsis y reanudaría su carrera con el estreno de 'Zodiac', encadenando éxito tras éxito. La absoluta maestría con la que impregnó 'El curioso caso de Benjamin Button' (2008), 'La red social' (2010), 'Los hombres que no amaban a las mujeres' (2011)' y 'Perdida' (2014) le consagraría como lo que es hoy: uno de los talentos más importantes del cine moderno.
Desde adaptar una novela gráfica de Frank Miller a intentar reunir a Guillermo del Toro, Zack Snyder y James Cameron en un mismo proyecto, con motivo del décimo aniversario del estreno de 'El curioso caso de Benjamin Button' en cines, queremos dar rienda suelta a nuestra imaginación y permitirnos adivinar cómo podrían haber sido los sueños más salvajes del director de haber cobrado forma, aquellos que no le dejaron filmar y, por desgracia, nunca llegaremos a ver.