Adam Driver es uno de esos actores que necesita poco para imponer y menos todavía para deslumbrar. Desde su llegada al firmamento de Hollywood, el intérprete estadounidense ha ido creciendo a pasos agigantados, firmando enormes trabajos con algunos de los cineastas más respetados, admirados e imprescindibles de las últimas décadas. ¿Ejemplos? Ahí van: Steven Spielberg, Martin Scorsese, Steven Soderbergh, los hermanos Coen, Jim Jarmusch, Noah Baumbach, Jeff Nichols, Spike Lee o Ridley Scott. Casi nada.
La sensación más ilusionante, además, es la de estar ante los primeros compases de un actor destinado a hacer historia, convirtiéndose en uno de los grandes intérpretes del siglo XXI a base de trabajos que abrazan sin piedad lo sublime. En terrenos en los que otros se empequeñecerían de puro temor, Driver estalla a base de carisma, personalidad y fuerza imparable. Y la dosis justa de valentía e inspiración.

A la espera de seguir disfrutando con sus próximos proyectos, todos ellos con potencial de sobra para no hacer disminuir su estatus de intérprete esencial ni una pizca, aquí recordamos diez películas con las que Adam Driver nos ayuda a resolver la duda de si es o no uno de los mejores actores de su generación. Incógnita resuelta. Sí rotundo.